Qué, por qué y para qué entrenar la mente en 10 puntos.

Soccer players lying down around a ballComo he señalado en otras entradas, cada vez son más los deportistas que incursionan en el entrenamiento mental a través de la atención plena (mindfulness). Y es que cómo cuando se va al gimnasio se trabajan los músculos y se gana en salud, está práctica es considerada por la ciencia como una forma de ejercitar el cerebro con grandes beneficios como los son: una mejora en la concentración y una mejor regulación emocional. Y ya que nuestro cerebro controla todo, ¿Por qué no relajarse y practicar de vez en cuando? ASAP SCIENCE

Así es, desde los Seattle Seahawks, Los Knicks de Nueva York, Novak Djokovic, Rory Mcilroy, Lebron James, Phils Jackson y el Comité Olímpico de los Estados Unidos entre algunos otros, tal parece que el mindfulness está revolucionando la forma de entrenar la mente en el deporte.

¿Por qué?

Bueno, para responder a esa y otras preguntas, a continuación les presento en 10 puntos (y con enlaces a otros textos para quien esté más interesado) el qué, por qué y para qué de esta maravillosa herramienta enfocada al deporte.

  1. La mente humana divaga naturalmente y el terreno deportivo no es la excepción. ¿Quién no se ha quedado anclado a errores del pasado o se ha preocupado por el futuro?

2. Esa divagación suele significar mucho estrés, angustia, ansiedad y demás emociones aflictivas para todos nosotros pues solemos viajar principalmente hacía nuestros problemas, pendientes, retos e inconvenientes.

3. Esta divagación tampoco nos permite ser eficientes en el campo, la pista, la cancha o la alberca pues en muchas ocasiones estamos haciendo algo cuando nuestra mente está completamente en otro lado; lo que termina por fragmentar nuestra capacidad de atención/concentración.

4. Hay una solución a lo anterior: entrenar la mente, entrenar la atención.

5. Una herramienta científicamente probada para logar el cometido anterior es la atención plena (mindfulness).

6. “Mindfulness o Atención Plena significa “prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación” Jon Kabat Zinn

7. El mindfulness tiene dos grandes beneficios (entre muchos otros) para quien lo práctica con regularidad, convicción, disciplina y dirección: una mejora en la atención/concentración y una mejor regulación emocional.

8. La mente emocional es más rápida que la racional y por eso muchas veces ante un estímulo incomodo o molesto nos comportamos de una manera que nos aflige la mente (y el cuerpo) o de la que incluso podemos llegar arrepentirnos al recobrar la calma. ¿A quién no le ha pasado?

Adicionalmente, las emociones fuertes o intensas (tanto aflictivas como placenteras) pueden fácilmente nublar nuestro juicio y restarnos perspectiva. Por lo que influenciados por estas, solemos tomar acciones de mente, palabra o cuerpo agresivas, contundentes, pasivas o desde un postura absoluta o auto-centrada. Es decir, nos alejamos de la asertividad y de la ecuanimidad.

9. Sin embargo, el cerebro, queramos o no, siempre está cambiando como respuesta a las experiencias que vivimos en el día a día. A esto se le llama neuroplasticidad y este concepto sugiere que, si lo deseamos y a través de adoptar hábitos más saludables, podemos responsabilizarnos más de nuestro cerebro y de nuestras tendencias emociónales en pos de nuestro rendimiento y bienestar. En otras y más simples palabras, que si entrenamos a la mente, incluso “ante la adversidad seremos capaces de regular las emociones aflictivas para que estas no persistan más de lo necesario” Richard Davidson.

10. Como la habilidad que se desarrolla a través de la práctica de la atención plena es el DARSE CUENTA, lo que pretendemos con este entrenamiento mental es tomar consciencia (cada vez con más eficacia y prontitud) de cuando nuestra mente está divagando, de hacía dónde lo hace (que pensamientos se están llevando mi atención ), de cómo me hacen sentir estos pensamientos (son agradables o desagradables) y en determinando caso (si son pensamientos aflictivos o que no me están sacando de foco), de decidir mover, voluntariamente, nuestra atención de esos pensamientos que nos perturban y dirigirla a las sensaciones del cuerpo: la respiración, los movimientos corporales o incluso un sonido” Susan Kaiser

Lo anterior nos permite dejar de desarrollar o perseguir esos pensamientos y centrar nuestra mente en el aquí y el ahora; con lo que nuestra mente se aquietará.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Facebook: JMental Training

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s