Que el disfrutar la experiencia sea tu principal foco de atención.

t1larg.jwt.gi

En una entrevista que Leo Lavalle concedió a Sporting Querétaro, el ex tenista, entrenador y capitán Copa Davis de México dio el que me parece un extraordinario consejo a todos los niños y jóvenes tenistas (aunque no es exclusivo para los mismos) que quieren destacar en este deporte:

Para mí lo más importante es que se diviertan y que la pasen bien, porque si no te diviertes, si no te gusta lo que haces, no vas a llegar a ningún lado”.

En este sentido es importante incitar y estimular constantemente a que los jóvenes deportistas siempre den prioridad a su rendimiento sobre el resultado dentro del terreno deportivo. Y es que a fin de cuentas, un resultado siempre dependerá de muchos factores que no necesariamente están dentro de nuestro control (el rival, una lesión, un mal día, suerte, etc.). Por lo que si un triunfo es lo único que hay en nuestra cabeza, de antemano sabemos que la frustración y la desilusión llegaran constantemente.

Por el contrario, jugar a tope, dar nuestro máximo esfuerzo, tomar nuestro tiempo, mostrar una actitud positiva e intentar mantener la concentración, son cuestiones sobre las que podemos ejercer mayor control y consciencia. Por lo que incluso ante un resultado adverso, muchas veces nos sentiremos satisfechos o al menos tranquilos por el simple hecho de haber dejado todo en la cancha.

Adicionalmente y como dice Fredy Kofman, nuestras motivaciones para jugar dicen mucho de quienes somos: “Es posible jugar al tenis desde la carencia. En ese caso, el atleta tratará de ganar para probar que es “bueno”. Su motivación no es tratar de hacer lo mejor para ganar sino para derrotar a su adversario. Siente que al ganar demuestra que es el mejor…Un jugador de tenis que actúa desde la carencia, sin escrúpulos y obcecadamente dispuesto a ganar, a cualquier precio, tal vez intente distraer o lastimar a su oponente para obtener ventaja…También es posible jugar al tenis desde la plenitud…Un jugador de tenis que actúa desde la plenitud no buscará probar cuánto vale, porque para él es tan evidente que no necesita validación externa. No necesitará destruir a su adversario para aliviar sus temores. Un jugador consciente se entregará al juego en cuerpo y alma, y jugará para ganar. Su esfuerzo por ganar no se deberá a que el resultado sea lo importante, sino a que su esencia le exige dar el ciento cincuenta por ciento de su energía en la tarea que realiza”.

Por otro lado y aun cuando nuestras motivaciones sean las adecuadas, muchas veces se podrán presentar en la cancha adversidades que afligirán nuestra mente, nos invitaran a perder el control y a dejar de disfrutar lo que tanto gusta hacer (practicar nuestro deporte).

Sobre esto, el deportista debe saber que las emociones son completamente naturales, que llegan inadvertidamente y, que si no las confundimos con la realidad, así mismo se irán. En otras palabras y a manera de ejemplo, que ante un grave error, llega el enojo y por lo general nuestra mente empieza a desarrollar sobre el mismo durante un importante periodo de tiempo: Cómo la fallé, que malo, ese error me puede salir muy caro, siempre fallo esa bola, tenía para cerrar y ahora ya me empató, si se me va este set, se acabó, etc.

Y cuando de pronto nos damos cuenta, ya han pasado 3, 4 juegos o hasta un set y nuestra mente sigue divagando sobre el mismo error: lo que termina por alimentar nuestro enojo, frustración, culpa, ansiedad y preocupación.

Pero como dice el neurocientífico Richard Davidson, podemos entrenar la mente para que cuando exista una adversidad, las emociones aflictivas no perduren más tiempo del necesario.

Y para empezar a entrenar la mente, les dejo este sencillo tip:

Si descubres que el enojo o cualquier otra emoción aflictiva se presentan en la cancha, sigue los siguientes pasos:

  1. Deja de jugar por un momento; no apresures el juego y tómate tu tiempo.
  2. Intenta sencillamente llevar toda tu atención a la respiración en el abdomen.
  3. No intentes controlar el ritmo de las misma, solo déjala ser.
  4. Date cuenta como cada vez que inhalas tu abdomen se infla naturalmente y como cada vez que exhalas se desinfla naturalmente.
  5. Dedícale al menos 10 segundos a este ejercicio.
  6. ¡Listo! Tu mente ya debe estar un poco más clara y puedes seguir jugando.
  7. Repite este ejercicio las veces que sea necesario y si sientes que la emoción es muy fuerte, en un descanso dedícale un poco más de tiempo al mismo ejercicio.
  8. Lo importante es que pueda darte cuenta de las sensaciones que produce la respiración en el abdomen. Si eventualmente te distraes con otro pensamiento, no te preocupes y apenas te percates que esto sucedió, lleva de vuelta la atención a la inhalación y exhalación.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Facebook: JMental Training

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s